Arte y Turismo


Iglesia de Santo Tomás de Canterbury (Siglo XVI)

La Iglesia de Vegas de Matute, de estilo gótico, fue construida en el siglo XVI. Es Pedro de Segovia, V Señor de Las Vegas, quien funda y establece al lado de su Palacio, la capilla de Santo Tomás, donde se hallan esculpidos a cuarteles en nueve escudos en piedra las armas de Segovia y de Tovar. Rodrigo Gil de Hontañón fue el encargado de dirigir las obras.

Es Bien de Interés Cultural.

Iglesia de Santo Tomás de Canterbury


Palacio de la Sierra

Don Pedro de Segovia dividió su Señorío en dos Mayorazgos el de Las Vegas para su primogénito Don Juan de Segovia, y el de Matute para si segundo hijo Don DIego de Segovia. Probablemente construyera este Palacio para el Señor de Matute. Este edificio es el que se ha conservado en mejor estado desde aquella época junto con la Iglesia.

 

Torreón de la antigua casa de los Segovia

Restos de la Torre del Monte y de la Casa fortaleza de los Señores de Las Vegas. Don Sancho IV el Bravo como recompensa a Gómez Rodríguez de Segovia, le hizo merced de la Torre y Casa Fuerte que tenía en Las Vegas. Desde aquí se dirigirá el destino del lugar.

 

Torreón de la antigua casa de los Segovia
Ermita de Ntra. Señora la Virgen de Matute

Ermita de Ntra. Señora la Virgen de Matute (Siglo XVII)

Situada a orillas del río Moros se encuentra la Virgen de Matute patrona de Las Vegas.


Ermita de San Roque (Siglo XVII)

Situada en la salida de Vegas hacia El Espinar, desde ella se puede ver una bonita panorámica del pueblo.

Ermita de San Roque
Ermita de Ntra. Señora del Rosario


Ermita de Ntra. Señora del Rosario (Siglo XVII)

Situada en el antiguo camino de Vegas a Otero se encuentran sus ruinas.

Actualmente se encuentra en proceso de rehabilitación

 


Ermita de San Antonio del Cerro

Está situada en el alto donde confluyen los términos de Navas de San Antonio, Zarzuela del Monte y Vegas de Matute.

Hornos de cal del Zancao


Hornos de cal del Zancao

Parque arqueológico restaurado con hornos de cal del siglo XVI al XVIII.


Acueducto

Se encuentra al lado del parque de los hornos de cal. A través de él se canalizaba el agua que se llevaba al pueblo, estuvo en servicio hasta mediados del siglo XX.

Acueducto
Pozo de la Lobera


Pozo de la Lobera

Situado en el barrio de la lobera en la Carcavilla, suministraba agua en la antigüedad a dicho barrio.

El caño

El caño ha sido centro de reuniones de hombres y mujeres que acudían a llenar sus cántaros diariamente para su consumo y dar de beber a sus animales de labor.
El agua provenía de un manantial, apodado “El Manaero”, situado a unos quinientos metros, en la ladera norte del monte llamado “El Caloco”, donde se recogía en un pilón, el cual vertía las aguas a unas canalizaciones, salvando un gran desnivel, en el denominado barrio de “Zancao”, por medio de un acueducto construido a finales del siglo XV, principios del XVI, de treinta y siete metros de longitud, -único por la zona-, llegando hasta el presente caño.
Desde éste, continuaba hasta otro caño, que se encontraba situado junto al Palacio de la familia de Los Segovia y la Iglesia de Santo Tomas de Canterbury.
Estos caños, se estuvieron utilizando hasta pasada la mitad del anterior siglo XX.

El caño
El potro de herrar

El potro de herrar

El potro de herrar es una construcción típica de los municipios castellanos, seña de identidad de la tradición ganadera.
Su origen se remonta a la edad media y ha sido utilizado hasta casi finales del siglo xx.
Está construido con cuatro pilares de piedra de una sola pieza, generalmente de granito, dispuestas en los vértices de un rectángulo y unidas por unos travesaños de madera en los laterales y por un ubio o yugo en uno de los frontales para sujetar la cabeza del animal. En el suelo hay tres apoyos de madera, dos en los laterales largos y uno en la parte trasera para sujetar las patas del animal y proceder a su herraje.
Uno de los travesaños laterales gira sobre sí mismo, a él se enganchan unas cinchas de cuero que pasan por la panza del animal hasta el travesaño del lado opuesto. Al girar se tensan las cinchas y levantan el animal para que no se mueva.
Normalmente estaba situado al lado de las fraguas para facilitar el herraje del ganado de labor y para practicar curas a estos animales.